Riesgos de Inversión Sistemática

Riesgos que no puedes evitar

Gestionar riesgos de mercado con diversificación y estrategia inteligente.

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Introducción al Riesgo Sistemático

El riesgo sistemático, también conocido como riesgo de mercado, es el riesgo de impactos negativos en todo un mercado o clase de activos debido a factores económicos, geopolíticos o financieros amplios.

Estos incluyen cambios en las tasas de interés, recesiones económicas y tensiones geopolíticas.

A diferencia de los riesgos asociados con valores individuales, el riesgo sistemático no puede evitarse completamente mediante la diversificación.

Sin embargo, hay estrategias disponibles para ayudar a mitigar su impacto general en una cartera.

Fuentes Comunes de Riesgo Sistemático

El riesgo sistemático surge de factores como recesiones económicas, inestabilidad política, cambios significativos en las tasas de interés o inflación generalizada.

Estas condiciones amplias impactan casi todas las clases de activos simultáneamente, lo que lleva a declives generalizados en el valor.

Al comprender las fuentes del riesgo sistemático, los inversores pueden anticipar mejor las disrupciones del mercado en general y crear estrategias —como cobertura, asignación de activos y planificación a largo plazo— para mitigar pérdidas potenciales y fortalecer la resiliencia de la cartera.

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Riesgos Sistémicos en el Mundo Real

La crisis financiera de 2008 demostró el impacto generalizado de los riesgos de inversión sistémicos.

Originada con el colapso del mercado inmobiliario estadounidense, la crisis se propagó a través de los sistemas financieros globales debido al apalancamiento excesivo, el uso generalizado de valores respaldados por hipotecas de alto riesgo y la supervisión regulatoria insuficiente.

Estos factores se combinaron para crear vulnerabilidades que desencadenaron fallos generalizados en bancos e instituciones financieras, lo que llevó a la inestabilidad económica global.

El papel de la asignación de activos

La asignación de activos implica dividir las inversiones entre varias clases de activos, como acciones, bonos, bienes raíces y efectivo, para gestionar el riesgo sistemático.

Las diferentes clases de activos reaccionan de manera única a los cambios económicos; por ejemplo, los bonos pueden tener un buen desempeño cuando las acciones caen.

Esta estrategia tiene como objetivo equilibrar el impacto de los cambios económicos en toda la cartera.

Aunque la asignación de activos no puede eliminar los riesgos de mercado generalizados, reduce la dependencia de cualquier clase de activo individual, suavizando así el desempeño general de la cartera.

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Jane aprende la importancia de la asignación de activos

El recuerdo de las dificultades de su padre durante 2008 impulsó el enfoque de Jane en la estabilidad. Asignando $5,000 a acciones, $3,000 a bonos, $2,000 a un ETF de bienes raíces y $1,000 en ahorros, buscaba construir resiliencia.

Cuando llegó una recesión económica global, sus acciones cayeron un 15%, pero los bonos y los ETF de propiedades amortiguaron la caída. La voz de su padre resonó: "Prepárate para la tormenta antes de que llegue".

La asignación equilibrada reafirmó que los riesgos sistemáticos requieren defensas diversificadas.

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