Introducción a las Finanzas del Comportamiento

El dinero se encuentra con la psicología.

Comprender cómo la psicología y los sesgos impulsan las decisiones financieras.

Introducción a las Finanzas del Comportamiento

¿Alguna vez te has preguntado por qué el mercado de valores fluctúa salvajemente, incluso sin una razón clara?

Las finanzas tradicionales asumen que las personas siempre toman decisiones lógicas cuando se trata de dinero.

Pero en el mundo real, cometemos errores, seguimos nuestras emociones y a menudo actuamos de manera irracional.

Las finanzas del comportamiento es un campo que mezcla la psicología con las finanzas para entender cómo las personas realmente se comportan al tomar decisiones financieras.

Esta lección te mostrará cómo nuestros sentimientos y hábitos influyen en los mercados de formas que los números solos no pueden explicar.

De Dónde Vinieron las Finanzas del Comportamiento

Las finanzas del comportamiento comenzaron en los años 70, cuando dos psicólogos, Daniel Kahneman y Amos Tversky, estudiaron cómo las personas toman decisiones.

Descubrieron que las personas no siempre piensan lógicamente, especialmente cuando se enfrentan a la incertidumbre.

Más tarde, el economista Richard Thaler utilizó estas ideas para explicar comportamientos extraños en el mundo financiero.

Las finanzas tradicionales asumen que las personas siempre toman la opción más inteligente, como robots.

Pero las finanzas del comportamiento nos recuerdan que somos humanos, humanos emocionales, olvidadizos e imperfectos.

Cómo la Psicología Afecta las Decisiones de Dinero

La psicología juega un papel importante en cómo invierten las personas. La mayoría de nosotros no somos tranquilos, serenos y ecuánimes al tomar decisiones de dinero.

A menudo confiamos en las primeras impresiones, nos ponemos nerviosos cuando escuchamos malas noticias, o buscamos información que apoye lo que ya creemos.

En lugar de ser perfectamente racionales, seguimos a la multitud, nos dejamos llevar por la euforia, y nos arrepentimos de las decisiones después de que suceden.

Un buen ejemplo es que, durante la burbuja de las puntocom de finales de los años 90, muchas personas invirtieron en acciones tecnológicas simplemente porque "todos los demás lo estaban haciendo".

Estos comportamientos afectan no solo a los individuos, sino también al mercado en su conjunto.

Por qué usamos atajos para tomar decisiones

Nuestro cerebro solo puede procesar una cantidad limitada de información a la vez.

Para ahorrar tiempo y energía, a menudo tomamos atajos mentales—llamados heurísticas.

Estos atajos nos ayudan a decidir rápidamente, pero pueden causar errores.

Por ejemplo, podríamos pensar que una empresa nueva tendrá éxito solo porque nos recuerda a otra empresa que nos gustó.

O podríamos creer que algo es probable solo porque lo escuchamos recientemente.

Estos atajos a menudo conducen a un pensamiento sesgado, que puede afectar los precios de las acciones y las tendencias de inversión.

Por qué las pérdidas se sienten peor que las ganancias

Un hallazgo importante en finanzas conductuales: perder dinero se siente mucho peor que lo bien que se siente ganar dinero.

Esto se llama aversión a la pérdida. Imagina que ganas $100—se siente bien.

Ahora imagina que pierdes $100—probablemente se siente aún peor que lo bien que se sintió ganar.

Esta reacción emocional hace que las personas eviten riesgos, incluso si las probabilidades están a su favor.

También puede llevar a decisiones de inversión deficientes, como mantener acciones perdedoras demasiado tiempo o vender acciones ganadoras demasiado pronto.

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