
Una puntuación de crédito es una herramienta que los prestamistas utilizan para estimar la probabilidad de que devuelvas el dinero prestado. Los sistemas varían enormemente entre diferentes países, y algunos no utilizan puntuaciones de crédito en absoluto.
Evaluar la solvencia crediticia es un gran negocio, con empresas de informes crediticios como Experian y **Equifax **generando miles de millones con ello.

El crédito es un sistema de confianza. Dependiendo de dónde vivas, tu historial crediticio puede afectar mucho más que una solicitud de hipoteca. Un buen historial puede ayudarte a:
• Pedir dinero prestado más fácilmente y a tipos de interés más bajos • Obtener aprobación para préstamos, tarjetas de crédito o contratos de telefonía móvil • Superar verificaciones de alquiler u otras comprobaciones financieras
Si te mudas a otro país, aprende el sistema local. Los historiales crediticios a menudo no cruzan fronteras, por lo que puede que tengas que construir una reputación financiera desde cero. Usar una tarjeta de crédito de forma responsable puede ayudar a establecer un historial. En algunos países, a los prestamistas les importa más tus ingresos, deudas existentes y pagos atrasados.

Construir un historial crediticio *pronto *puede facilitar la vida más adelante. Esperar hasta que necesites una hipoteca o un préstamo para un coche suele ser demasiado tarde.
Los adultos jóvenes a menudo se enfrentan a un círculo vicioso: los prestamistas quieren pruebas de que puedes endeudarte de forma responsable antes de prestarte dinero. Los sistemas de crédito también favorecen estilos de vida estables, lo que significa que las mudanzas frecuentes, los cambios de trabajo o el tiempo pasado en el extranjero pueden dificultar la construcción de un historial.
Las agencias de crédito y empresas de puntuación como FICO y Experian han sido criticadas por filtraciones de datos, registros inexactos y procesos de reclamación lentos. Pueden ejercer una influencia significativa sobre la vida financiera de los consumidores.