
Hiperescaladores** **son empresas que construyen y operan infraestructura digital a gran escala: millones de servidores alojados en cientos de centros de datos. Los hiperescaladores generan potencia de computación para todo, desde la transmisión de vídeos hasta la inteligencia artificial.
Los ejemplos clásicos incluyen a los grandes proveedores de servicios en la nube Amazon, Microsoft, Google y Alibaba. Pero los gigantes tecnológicos que no venden servicios en la nube, como Meta, también suelen incluirse debido a sus enormes inversiones en centros de datos para su propio uso.
El término comenzó a ganar tracción en los círculos tecnológicos a mediados de la década de 2010, y el **auge de la IA en la década de 2020 **lo consolidó como parte del léxico diario de los inversores.

Los hiperescaladores sustentan la economía digital actual. Cuando transmites un programa, navegas por TikTok, te unes a una llamada de Teams o Zoom, compras en línea o chateas con asistentes de IA, casi siempre dependes de su infraestructura.

Operar infraestructura a hiperescala es* extremadamente* costoso. Requiere enormes cantidades de capital, energía, terreno y chips especializados. Por eso solo un pequeño número de empresas puede permitirse operar a este nivel.
Los hiperescaladores enfrentan críticas por: