
En las plataformas de mercados de predicción, las personas pueden negociar contratos basados en el resultado de eventos futuros, desde decisiones de tipos de interés de bancos centrales hasta deportes y clima. Cada contrato paga si el participante predice correctamente el resultado.
Los mercados de predicción son ampliamente considerados una forma de apuestas y generalmente están regulados como tal. Muchos países, incluidos Francia, China y Australia, los han prohibido. En EE. UU., sin embargo, los contratos de predicción se consideran derivados, que están regulados por la Commodity Futures Trading Commission.

Los mercados de predicción convierten opiniones en números. Un contrato que se negocia a** $0.61** sugiere que la multitud ve un 61% de probabilidad de que ocurra.
Esto los hace sorprendentemente útiles, incluso para quienes no quieren gastar dinero en ellos. Los investigadores a menudo encuentran que los mercados de predicción son buenos agregando información, y a veces más precisos que las encuestas.
Para los inversores, ofrecen información sobre eventos que mueven el mercado, como elecciones, cambios de políticas, publicaciones de datos económicos e hitos empresariales. Estas apuestas revelan lo que la gente cree en este momento.

Los mercados de predicción implican apostar sobre un futuro incierto. Las limitaciones clave incluyen:
Los mercados de predicción no son adecuados para todos y pueden llevar a comportamientos adictivos.