
3/23/2026

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha ampliado el plazo para atacar las plantas energéticas de Irán hasta el** 7 de abril**. Está presionando a Irán para que abra el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial, publicando en redes sociales que las conversaciones "van muy bien."
Sumando a la confusión, Irán niega que se hayan producido conversaciones. La Casa Blanca no ha especificado con quién está negociando. Pakistán se ha ofrecido a acoger conversaciones de paz oficiales, si las partes están dispuestas.
Los precios del crudo van camino de registrar la** primera caída semanal** desde que comenzó la guerra, aunque las oscilaciones han sido intensas, y los precios volvieron a subir el viernes. Los inversores están nerviosos pero se aferran a la esperanza de una guerra corta. El crudo Brent rondaba los $110 por barril el 27 de marzo. Antes de que la guerra comenzara hace cuatro semanas, el crudo cotizaba en torno a los $73 por barril.
Esta guerra es la primera en hacer que la ruta marítima clave, el Estrecho de Ormuz, sea casi intransitable. La mayoría de los buques no están dispuestos siquiera a intentar el peligroso trayecto, ya que Irán los ataca con misiles, drones, minas marinas y lanchas rápidas armadas.
La Agencia Internacional de la Energía afirma que este shock es peor que las crisis del petróleo de los años 1970 combinadas.
Es una afirmación de gran calado, ya que en los años 1970:
Las economías son menos dependientes del petróleo hoy en día, e incluso los mercados petroleros están más diversificados. El fracking ha llevado a EE. UU. al primer puesto como el mayor productor de petróleo del mundo. **Pero el riesgo persiste. **Las economías modernas están interconectadas, y las cadenas de suministro son frágiles ante las disrupciones.
Con los precios del petróleo disparados y el suministro gravemente interrumpido, la AIE afirma que las soluciones por el lado de la oferta no son suficientes. La demanda también tiene que ajustarse.
Recomendaciones de la AIE:
Si el shock petrolero persiste, podría impulsar las inversiones en tecnologías verdes como la energía solar y eólica.
La volatilidad del mercado petrolero se encuentra en su nivel más alto en casi cuatro años, desde que la invasión de Ucrania por parte de Rusia provocó un pánico similar en los mercados energéticos.
Los petroleros siguen en gran medida atrapados en el lado equivocado del estrecho. Los inversores reaccionan a los titulares:** amenazas, retrasos, negociaciones, giros inesperados**. Cada nuevo acontecimiento obliga a los operadores a reajustar el riesgo en tiempo real.
Están intentando evaluar la probabilidad de cuándo las centrales eléctricas, los puertos, los oleoductos y las** refinerías volverán a estar plenamente operativos. Y lo más importante:** ¿cuándo podrán los buques pasar de forma segura por el Estrecho de Ormuz?
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