
3/9/2026


Los precios del petróleo crudo se dispararon muy por encima de los $100 por barril por primera vez desde 2022, con la apertura de los mercados el lunes. En un momento dado, el índice de referencia del crudo Brent subió casi un 30% hasta los $119.50 por barril, el mayor salto intradía registrado.
A medida que la guerra de Irán se expande hacia un conflicto más amplio en Oriente Medio, los inversores están empezando a descontar el impacto prolongado de las interrupciones en las entregas de petróleo.
Irán ha cerrado efectivamente la ruta comercial crucial del Estrecho de Ormuz, y cuanto más se prolongue el cierre, más perjudicial será para el suministro mundial de petróleo. Aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo pasa a través de él.

Antes de que EE. UU. lanzara ataques aéreos contra Irán el 28 de febrero, los índices de referencia del crudo cotizaban en torno a los $70 por barril. El repunte de precios se está trasladando a la gasolina y al combustible para aviones, haciendo que los consumidores lo noten en sus bolsillos.
Por qué la subida del petróleo eleva los precios en todas partes
Aunque no conduzca ni vuele, los mayores costes energéticos encarecen la vida diaria en todos los sectores. El petróleo impulsa el transporte, la manufactura y la calefacción.
Cuando se encarece, el coste de producir y transportar bienes también sube. Cuando los costes aumentan tanto de golpe, las empresas trasladarán al menos parte de los mayores costes a los consumidores.
Si el Estrecho de Ormuz permanece bloqueado y el suministro sigue interrumpido, muchos países podrían ver cómo la inflación se reactiva justo cuando había empezado a moderarse.
Riesgos de una desaceleración global
Los altos precios de la energía actúan como un freno para la economía mundial. Los hogares tienen que gastar más en productos esenciales y recortar en otros ámbitos. Las empresas afrontan mayores costes logísticos y de producción, lo que puede reducir la contratación y la inversión.
En sus perspectivas de febrero, el Fondo Monetario Internacional predijo que la economía mundial crecería un 3.3% este año, con una caída de la inflación global. Con el petróleo por encima de $100 y las rutas marítimas interrumpidas, los economistas podrían pronto rebajar sus previsiones.
Los bancos centrales de las principales economías han relajado los tipos a medida que la inflación se enfriaba, pero un shock petrolero de esta magnitud obliga a reconsiderar la situación.
Las próximas señales importantes llegarán pronto, ya que nos acercamos a la Supersemana de los Bancos Centrales: la Fed se reúne el 18 de marzo, y el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón le siguen el 19, ofreciendo a los mercados una lectura más clara de cómo los banqueros centrales valoran este shock.
Los shocks petroleros pueden redistribuir el poder económico entre naciones.
¿Quieres explorar más? Descarga nuestra app gratuita para desbloquear actualizaciones de noticias de expertos y lecciones interactivas sobre el mundo financiero.